¿No sientes que a veces sería bueno poder silenciar por completo tu mente? Poder apagar aquellos pensamientos y poder entrar en una perfecta sensación de bienestar. ¿no sería increíble? Pues esto sí es posible. Inclusive para aquellos que tienden a sobre pensar las cosas. Y es importante mencionar que no es necesario utilizar antidepresivos, antipsicóticos, alcohol, y otras drogas para lograrlo.
La experiencia no simbólica persistente, también conocida como consciencia no dual o experiencia máxima es un estado en el cual el conocedor y lo conocido se fusionan en una unidad. El observador y lo observado se vuelven indistinguibles. Este concepto puede parecer extraño y paradójico desde la perspectiva del paradigma occidental, pero en realidad encierra una verdad profunda. Es nuestra manera de ver y pensar lo que no puede tolerar esta ausencia de dualidad. Nuestra mente occidental está acostumbrada a percibir el mundo y a conceptualizarlo en términos de separación, dualidad y diferencias. Nuestra educación, cultura y sistema de creencias nos han condicionado a pensar en términos de opuestos y contrastes: bien y mal, yo y tú, sujeto y objeto, entre otros. La no dualidad desafía esta forma habitual de pensamiento al sugerir que no hay una separación rígida entre el observador y lo observado, entre el conocedor y lo conocido. En la experiencia de la no dualidad, se disuelve la sensación de dualidad y se percibe una unidad subyacente en todas las cosas.
Es el permitirte disfrutar lo exterior como qué tanto brilla el sol, a qué sabe lo que estás comiendo y qué fascinante puede ser tocar temas que te son favoritos a pesar de estar en un estado de pensamientos y sentimientos negativos. No es que tengas que sentirte mal y no puedas sentirte bien al mismo tiempo. No es blanco o negro.
Gary Weber, autor de varios libros sobre meditación y la no dualidad, escribe que él necesitaba una forma de detener los pensamientos en su mente, ya que lo torturaban durante años, y que no fuera con contenido religioso. Él plantea que lo que necesitas hacer es memorizar ciertas palabras en sánscrito y los pensamientos se desvanecen. Pero más que aprenderse las palabras, es el significado de ellas el que importa. Pues incluye dos preguntas que cambiarán la forma en la que le haces, o no, caso a tus pensamientos. Estas dos preguntas son:
¿Son útiles estos pensamientos? ¿Cómo se comportan estos pensamientos?
Cuando comienzas a hacerte esta pregunta sobre los pensamientos que tienes en la mente, de pronto pierden su poder sobre ti. Dejan de ser una fuente constante de perturbación y de sufrimiento. Y permiten el espacio para la posibilidad de sentir paz y permitir la claridad mental.
Cuando los pensamientos no son útiles, cuando no contribuyen positivamente a tu bienestar o al logro de tus metas, simplemente neutralízalos haciéndote esas preguntas. Dándote el tiempo de analizar esos pensamientos y ver qué tan útiles son para ti y de qué forma se están comportando.
Muchos pensamientos son herramientas poderosas cuando se utilizan de manera adecuada. Hay otros que se pueden convertir en una carga. Nos generamos con ellos preocupaciones, miedos e inclusive nos criticamos. Por ello es importante saber cómo manejarlos.
Eckhart Tolle menciona en su libro “El poder del ahora” la importancia de concentrar la atención en el presente. Es fácil de escribir, pero no de hacer. Menos cuando hay un caos mental en ti. Sin embargo, es una gran técnica. Y aunque quizás no lo puedas hacer a la primera, es un acercamiento al manejo eficaz de tu mente y de tus pensamientos.
Sin embargo, es más fácil buscar otras formas de manejarlos. Te preguntarás: ¿Cómo puedo manejar mis pensamientos? Ya lo sabes. Obsérvalos y pregúntate: ¿Son útiles? ¿Cómo se comportan? Así desarrollarás una mayor consciencia de cómo estás afectando tu vida y bienestar al darle importancia a ellos. Neutraliza y haz que se desvanezcan aquellos que te afectan.
Puede ser una experiencia asombrosa el darse cuenta de que tienes el poder de cambiar la relación que tienes con tus pensamientos. Pareciera que en muchas ocasiones no puedes controlar lo que surge en tu mente, aunque teóricamente sí deberíamos de poder, pues nosotros somos nuestra mente, pero lo que es más fácil es el aprender a elegir cómo responder a los pensamientos que no te gustan. Una vez que los identifiques, neutralizarlos al preguntarte ¿son útiles para mí en este momento? ¿cómo se están comportando hoy? y retomar el control de tu propia mente para así, cultivar un estado de bienestar.
Te dejo los siguientes pasos que te pueden ayudar para lograrlo:
- Identifica cómo te estás sintiendo
- Observa qué te estás diciendo para sentirte de esa manera
- Permítete descubrir cómo te está afectando emocionalmente
- Pregúntate, ¿es este pensamiento útil?
- Si no lo es, presta atención en cómo se está comportando en tu cuerpo.
- Comienza a llenar tu mente de otro tipo de pensamientos que sean a favor tuyo o seguir las sugerencias de Gary Weber, quien dice que elijas palabras en sánscrito y las repitas constantemente mientras piensas en que van disolviendo los pensamientos negativos. Las que sugiere Anthony Metivier son: “Om,” “Shanti” (paz), “Aham Brahmasmi” (yo soy el universo), “Ananda” (alegría) y “Moksha” (liberación).
- Visualiza que los pensamientos negativos están desvaneciéndose y van perdiendo su poder sobre ti.
- Repite la visualización constantemente y con paciencia. Entiende que estás rompiendo un hábito y que para lograrlo se requiere tiempo.
- Recuerda ser amable contigo. Libera el juicio y castigo de seguir pensando en pensamientos no útiles. De lo contrario, estarás luchando contigo por estar pensando lo que no te gusta pensar, en vez de luchar en cambiar tus pensamientos no útiles. ¿Notas la diferencia?
- Repite si es necesario
La neutralización de pensamientos no útiles te da la posibilidad de encontrar la paz interior y liberar tu mente al darle disciplina. Estás cultivando una relación más saludable contigo y con tus pensamientos.
Texto basado en lo aprendido de las pláticas de Anthony Metivier.

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