Empezar como terapeuta puede sentirse como un gran reto. Saber qué preguntar, y cuándo, es una habilidad que se pule con cada sesión. No se trata solo de hacer preguntas, sino de conectar y entender lo que la persona necesita.
Esta guía te ofrece preguntas potentes, pensadas para acompañar a tus pacientes a través de las etapas del Ciclo Gestáltico de la Experiencia, como lo propuso Héctor Salama. Con esto, podrás ayudarles a ir desde el primer contacto con lo que les pasa hasta la asimilación de su propia experiencia y su crecimiento personal.
I. Caldeamiento Inespecífico: Del Estar Quieto al Empezar a Sentir
Al principio, la idea es ayudar a la persona a dejar de lado el día a día y a empezar a conectar con lo que siente, piensa y vive por dentro. Se trata de crear un espacio donde pueda sentirse a salvo para explorar.
- ¿Qué te trae por aquí hoy?
- ¿Qué te gustaría que exploráramos en este rato?
- Si pudieras ponerle un nombre a lo que sientes justo ahora, ¿cuál sería?
- ¿Qué sensaciones notas en tu cuerpo mientras hablamos de esto?
- ¿Qué te gustaría lograr en el tiempo que tenemos juntos hoy?
- ¿Cómo crees que nuestra sesión de hoy podría ayudarte con lo que estás viviendo?
- Si al terminar este encuentro te llevaras algo valioso, ¿qué sería?
II. Caldeamiento Específico: Encontrar el Tema y Ver Cómo Abordarlo
Cuando la persona ya está más en contacto consigo misma, el objetivo es ayudarle a identificar qué es eso principal que quiere trabajar. Aquí profundizamos en la situación, viendo sus detalles y empezando a pensar en cómo avanzar.
- De todo lo que me has contado, ¿qué es lo más importante para ti justo ahora?
- Cuéntame más sobre eso…
- ¿Qué significa esto que te pasa para ti?
- ¿Qué has intentado hacer hasta ahora con esto?
- ¿Cómo te hizo sentir eso?
- Eso suena interesante, ¿y después qué pasó?
- ¿Por qué crees que eso es así? Si te sientes cómodo(a) compartiéndolo.
- ¿Qué crees que cambiará en tu vida si logras conectar con esta experiencia?
- ¿Qué te ha servido en el pasado en momentos parecidos?
- ¿Cuándo te has sentido capaz de manejar algo así? ¿Qué hiciste en ese momento?
- ¿Qué fortalezas tienes dentro de ti que podrías usar para enfrentar esto?
- ¿Cómo ves la situación actual?
- De todo esto, ¿qué sientes que puedes manejar y qué no?
- ¿Qué podrías aprender de esta situación, incluso si es difícil?
- Si pudieras empezar de nuevo con esto, ¿qué harías diferente?
- ¿Cuál es el costo de no hacer nada ahora mismo, en tus emociones o en tu vida?
- Y, ¿qué ganarías si te atreves a contactar de lleno con esta experiencia?
- ¿Qué crees que te está frenando o te impide conectar más profundamente con esto?
- ¿Cuál es el obstáculo más grande que sientes en este momento, sea interno o externo?
- Imagina por un momento que no hubiera nada que te detuviera, ¿cómo se vería o sentiría eso?
- ¿Qué cambios crees que necesitas para poder seguir adelante?
- ¿Qué momentos o experiencias específicas te llevaron a sentir o pensar esto?
- Piensa en alguien a quien admiras mucho. ¿Cómo crees que esa persona manejaría o sentiría esta situación?
III. Acción: Tocar la Experiencia y Encontrar Satisfacción
Aquí, la idea es que la persona se active, pruebe cosas y se encuentre directamente con aquello que necesita resolver o completar. No es solo “hacer” algo, sino también ser y sentir mientras se está en ese proceso.
- Con todo lo que hemos hablado, ¿qué podrías hacer o sentir distinto para acercarte a lo que necesitas?
- ¿Qué desenlaces te imaginas si te permitieras vivir esto por completo?
- ¿Qué opciones se te abren ahora?
- ¿Hay algo que no hayamos visto y que podría influir en tu experiencia?
- Si tuvieras todo lo que necesitas, por dentro y por fuera, ¿qué te permitirías vivir o hacer?
- ¿Cuál es el siguiente paso que podrías dar, por pequeño que sea, para conectar con lo que necesitas?
- ¿Cómo sabrás que lograste contactar con esta parte de ti o con esta experiencia?
- ¿Qué necesitas para apoyarte en este proceso?
- ¿Cómo puedo apoyarte con este plan o en esta exploración?
- ¿Quién más en tu vida podría ser un apoyo para ti en este momento?
- ¿Cómo te vas a comprometer contigo mismo(a) para mantener esta experiencia o acción?
- ¿Qué podrías intentar justo ahora, aunque sea algo simbólico, para empezar a integrar esto?
IV. Cierre: Entender y Quedarse con la Experiencia
La parte final es vital para asimilar lo que se vivió. Aquí, la persona integra la experiencia, le da un nuevo sentido y se prepara para usar lo aprendido en su día a día. Es un momento para reflexionar y consolidar.
- ¿Qué aprendiste sobre ti mismo(a) en nuestra sesión de hoy?
- ¿Qué te llevas de este encuentro?
- ¿Cómo te sientes ahora, después de lo que exploramos?
- ¿Hay algo más que te gustaría que viéramos o habláramos la próxima vez?
- ¿Cómo podrías llevar lo que hablamos hoy a tu vida diaria?
- ¿Cómo te sientes al acercarnos al final de la sesión?
- ¿Hay algo que te gustaría decir o hacer antes de terminar?
- ¿Qué fue lo que más te sirvió de nuestra sesión de hoy?
- ¿Qué es una cosa que quieres recordar de esta sesión?
- ¿Qué piensas o sientes al pensar en la próxima semana, considerando lo que trabajamos?
Recuerda que estas preguntas son para guiarte y en ningún momento sustituye un proceso de supervisión de casos ni tus estudios para convertirte en un psicoterapeuta profesional. Para ello, te recomiendo ingresar a la Universidad Gestalt e inscribirte a uno de los programas académicos que ofrecen.
Lo más importante es prepararte profesionalmente, escuchar de verdad las necesidades de tu paciente, estar presente y adaptar tus preguntas y dinámicas a cada persona que tienes enfrente. Confía en lo que sientes y en el proceso. Cada sesión es una oportunidad para aprender y crecer junto a quienes acompañas.
¿Qué te parecen estas preguntas? ¿Hay alguna otra que consideres esencial para alguien que apenas comienza a dar psicoterapia?

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